Bienvenidos a la Tierra de la Morabeza

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Una vez descargado pinchad en el grupito de islas al oeste de Dakar.

Estos “diez granitos de tierra” que veis aproximarse hasta poder observar atentamente cada uno de ellos, hasta el punto de advertir que incluso hay islotes además de las diez islas que componen el archipiélago de Cabo Verde, se están imponiendo cada vez más como destino turístico nuevo y atrayente, como sugieren los diversos colores con los que decidimos pintar en nuestro mapa de apertura cada una de ellas.
Presente en todas las islas habitadas, la Morabitur acoge así a quien nos visita:
con el verde esperanza de la vegetación, escasa pero preciosa, de la campiña, de los frutales dispersos, de las raros bosques de montaña;
con el azul nacarado de nuestro mar, transparente, templado y acogedor;
con el rosa vivo de nuestra juventud alegre, desinhibida y soñadora, como las buganvillas que decoran las fachadas de las casas sobre la puerta y las dos ventanas; con el amarillo dorado de las dunas onduladas por la brisa, de los dátiles que brillan en las plantas madre que los dan a luz;
con el rojo fuego sobre la lava, que simboliza la llama de una tierra y unas gentes nuevas;
con el naranja color del sol poniente que baña las extensas playas de nuestras islas llanas al atardecer;
o con el color chocolate de nuestras criollas graciosas y seductoras y de nuestros niños bulliciosos y despreocupados...

 

Detrás de una fugaz aspereza que se olvida enseguida,
absorber el zumo tranquilizador del dulce vivir de la gente,
ir a la caza del esplendor deslumbrante de los sorprendentes oasis,
sentir en el mar la temperatura de un agua sedosa, fresca, color esmeralda, deslizarse con el viento rápido sobre el agua lisa,
desafiar a los peces desde lejos en una lucha entre iguales,
planear sobre cumbres de vistas panorámicas y embriagadoras,
sumergirse en los fértiles ríos de caña florida y cascadas impetuosas,
navegar en la sabura (alegría) de las noches acunadas por la morna o sacudidas por el funaná o la coladeira, nuestros famosos bailes.
He aquí algunos de los ingredientes con los que Morabitur,
en dosis inoculadas en el transcurrir de sus vacaciones,
construimos una paleta de posibilidades que, estamos seguros de ello, le permitirán disfrutar al ritmo de los programas, circuitos, excursiones y actividades que proponemos y que podréis encontrar hojeando nuestras islas una a una, descubriendo encantos latentes, recónditos, que Cabo Verde encierra.
¡BUENAS VACACIONES!